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lunes, 4 de junio de 2018

EL JAPÓN DE LA POSGUERRA DE SHOMEI TOMATSU EN LA NUEVA EXPOSICIÓN DE FUNDACIÓN MAPFRE


Sala Casa Garriga i Nogués - Fundación MAPFRE
Carrer de la Diputació, 250,  Barcelona
Del 5 de Junio al 16 de Septiembre de 2018

Kadena, Okinawa, 1969 © Shomei Tomatsu –INTERFACE

Fundación MAPFRE ha presentado hoy, 4 de junio, en Barcelona, la exposición Shomei Tomatsu, que muestra por primera vez en Barcelona la singular obra de este fotógrafo nipón, cuyo trabajo recorre los acontecimientos clave de la historia de Japón tras la Segunda Guerra Mundial. La exposición, compuesta de 180 fotografías, muestra un recorrido a lo largo de más de seis décadas de la historia de Japón. Podrá visitarse hasta el 16 de septiembre en la Sala de exposiciones Fundación MAPFRE Casa Garriga Nogués.


Shomei Tomatsu (Nagoya, Aichi, 1930–Naha, Okinawa, 2012). Comienza a aprender fotografía de forma autodidacta mientras cursa estudios de economía en la universidad. Creador de la influyente agencia de fotógrafos VIVO, junto con Ikko Narahara, Eikoh Hosoe, Kikuji Kawada, Akira Tanno y Akira Sato, destaca por haber sido el primer artista japonés en presentar una exposición individual en The Metropolitan Museum de Nueva York.

La exposición presenta a través de 180 fotografías, ordenadas en once apartados temáticos, más de seis décadas de la historia nipona. La muestra comienza con las secciones En la posguerra nipona, en la que se exhiben fotografías acerca de los daños producidos por el conflicto bélico y las consecuencias de las inundaciones, y La ocupación americana, en la que se presenta la influencia que ejerció la militarización estadounidense.

Prostituta, Nagoya, 1957© Shomei Tomatsu –INTERFACE


A través de su cámara, Tomatsu examinó los efectos de la bomba en Nagasaki, retratando con sumo tacto a algunas víctimas, a las que solicitó siempre su consentimiento para dar a conocer al mundo el sufrimiento sin fin que todavía las atormentaba. Además, captó también los efectos del bombardeo mediante algunos objetos cotidianos (un reloj, una botella, una camisa).


El recorrido continua con la secciones La experiencia de Eros y La Irrupción de los rebeldes, en las que Tomatsu muestra el impacto del boom económico japonés tras la década de 1960, haciéndose eco de la profunda transformación social que sufrió el país durante la segunda mitad del siglo XX.

A partir de 1980 comenzó a explorar las raíces tradicionales de su país y la cultura tradicional de los templos y festivales religiosos, que plasma en la serie Kioto. A la vez, mostró su interés por la naturaleza y los objetos que la rodean, deteniéndose en la contemplación de su entorno más próximo. En 1986, a raíz de una enfermedad coronaria y tras un largo periodo de convalecencia, empieza a observar en la prefectura de Chiba los residuos acumulados en la arena negra de la playa. Lo artificial y lo natural conviven en las extrañas fotografías que configuran la serie Plásticos (19881989).


Sangre y rosas, Shinjuku, Tokio, 1962 © Shomei Tomatsu –INTERFACE

La exposición finaliza con la serie Japón Moderno, compuesta por imágenes en las que el fotógrafo muestra la otra cara de la transformación que está teniendo el país a lo largo de la década de los 60. En sus fotografías puede observarse la contaminación del suelo o el humo de los complejos petroquímicos, entre otras realidades.


La muestra Shomei Tomatsu, producida por Fundación MAPFRE, cuenta con los excepcionales préstamos del legado de Shomei Tomatsu – INTERFACE así como con otros procedentes del Tokyo Photographic Art Museum, Tokio; The National Museum of Modern Art, Tokio; la Colección Per Amor a l’Art, Valencia; y Taka Ishii Gallery Photography / Film, Tokio.

En la presentación de la muestra han participado el comisario de la exposición, Juan Vicente Aliaga, y de Pablo Jiménez Burillo, director del Área de Cultura de Fundación MAPFRE.
  




jueves, 26 de abril de 2018

R DE RESISTENCIA O LA VERGUENZA DE SER HOMBRE - RAMÓN MATEOS

TABACALERA. LA FRAGUA.
C/ Embajadores, 51 – MADRID     
Del 26 de Abril al 17 de Junio de 2018

Ramón Mateos reflexiona a través de una serie de video-instalaciones, documentos y videos sobre cuestiones como las causas de los movimientos migratorios.

En las piezas expuestas, se formulan plásticamente una serie de  cuestiones junto a las causas que las provocan, los intereses económicos que hay detrás de los movimientos migratorios, a quienes benefician, que significan y como afectan a nuestra sociedad, etc. La complejidad de esta propuesta estriba en la dificultad de sintetizar visualmente, con el lenguaje del arte contemporáneo en general y el de la creación videográfica en particular, una información política y sociológica, simultaneando varios niveles de lectura.
 


Las palabras de Primo Levi, años después de ser liberado del campo de internamiento de Auschwitz, donde fue recluido y torturado: “si, cuando fui liberado, lo que me dominaba era la vergüenza de ser un hombre …. Esto no significa que los verdugos y las víctimas sean los mismos.”, sirve de base a la obra de Ramón Mateos.  Por su parte Gilles Deleuze expone: “Yo creo que en el origen del arte  encontramos esa idea, o ese sentimiento muy vivo de una cierta vergüenza de ser un hombre, que hace que el arte consista en liberar la vida que el hombre ha encarcelado. El hombre no deja de encarcelar la vida, no deja de matar la vida. El artista es aquel que libera una vida, una vida potente, una vida que es más personal, que no es la propia vida.”


En sus instalaciones Ramón Mateos reflexiona a la vez que denuncia sobre la realidad de los migrantes, pero no como seres individuales sino como un fenómeno que afecta cada vez a más pueblos. Los datos que recogen algunos de sus textos tratan de poner en evidencia la actuación de España y el resto de la Unión Europea en lo concerniente a materia humanitaria ante la realidad de la peor crisis global desde la segunda guerra mundial.


“En la teoría de la relatividad general, el horizonte de sucesos –también llamado horizonte de eventos- se refiere a una hipersuperficie frontera del espacio-tiempo, tal que los eventos a un lado de ella no pueden afectar a un observador situado al otro lado. Del mismo modo la sociedad receptora de los movimientos migratorios parece no ser consciente de lo que sucede al otro lado de las fronteras y se empeña en colocar vallas que imposibiliten la llegada de aquellos ocupan el espacio paralelo.