el Museo Lázaro Galdiano ha inaugurado la exposición "Mater Oblatio" de la artista Soledad Córdoba. La muestra, organizada por Museos Estatales en el marco de su línea de trabajo de promoción del arte contemporáneo, podrá visitarse hasta el 24 de noviembre. La artista reflexiona en este proyecto, comisariado por Zara Fernández de Moya, sobre la construcción de la maternidad con imágenes que transitan desde su representación más habitual de cuidados y protección, hasta aquellas que muestran el miedo o el cansancio durante la fase de crianza.
A través de diferentes lenguajes plásticos (fotografía, vídeo, dibujo e instalación), Soledad Córdoba propone un proyecto multidisciplinar en el que realiza, en palabras de la propia artista, “un canto visual de los sentimientos y las emociones encontradas”. Para Córdoba, la maternidad es una experiencia transformadora y por ello, refleja en su obra una construcción de la maternidad que trasciende las ideas arquetípicas de lo maternal y protector, para incluir otros aspectos como el agotamiento, las cargas, los miedos, las pérdidas o las identidades que aparecen y desaparecen en el proceso de crianza.
Distintos autorretratos de la artista y piezas construidas por la propia artista, distribuidos por las salas del museo construyen un diario emocional y poético que entra en diálogo con las magníficas pinturas de maternidades flamencas de la colección del Museo Lázaro Galdiano, y evoca la relación que se establece entre una madre y su hijo desde una visión empoderada y vitalista. Sobresale en la exposición una instalación espectacular en la sala acristalada de la primera planta, donde en una enorme imagen Soledad sostiene en sus brazos un bebé, envuelta en un manto azul, como en los cuadros clásicos de la Virgen con niño.
Delante de la imagen se abre un círculo configurado por cristales azul cobalto que se extienden gradualmente desde el perímetro de la circunferencia hacía los extremos de la estancia. El círculo que se dibuja en el suelo está vacío, no hay cristales, este es un lugar entendido como espacio de protección, vórtice de energías.
La galería de la segunda planta presenta una serie de retratos de la autora y en las distintas salas que la rodean como si de un cordón umbilical se tratara, pueden verse algunas de las joyas y máscaras que Soledad Córdoba ha confeccionado y que utiliza para sus trabajos.
Para Soledad Córdoba la maternidad ha supuesto un antes y un después, “El nacimiento de mi hijo se configuró como un corrimiento de placas tectónicas que modificaron mi identidad. Creo que ha sido la experiencia más cercana a sentir un renacer.
El yo se desplaza, se trastoca, se solapa con el yo anterior para dar a luz a dos seres, un ser inmaduro y dependiente y una mujer que deja su conocida identidad para ser una nueva desconocida de sí misma.
La lucha interna es brutal, seguir siendo la de antes ante la imposibilidad de las emociones, las obligaciones y las necesidades. Porque criar se convierte en una labor por la supervivencia del otro y de una misma.”
La exposición ha sido comisariada por Zara Fernández de Moya, directora de proyectos, comisaria y responsable de comunicación de la Asociación Cultural del Mediterráneo Occidental (MED-OCC) desde hace más de 25 años. No es la primera vez que ambas mujeres trabajan juntas, entre 2019 y 2021 Zara fue la comisaria de la exposición Trilogía del alma, sobre el trabajo realizado por Soledad en los desiertos americanos a raíz de la Beca Leonardo a Investigadores y Creadores Culturales de la Fundación BBVA que le fue concedida en el 2017.
Fotografías : © Conchita Meléndez
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