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miércoles, 18 de septiembre de 2024

125 AÑOS DE FOTOGRAFÍA (1899-2024) COLECCIÓN DE LA REAL SOCIEDAD FOTOGRÁFICA

 

© Juan Carlos Dolcet - 1981

La Real Sociedad Fotográfica  inaugura, mañana  jueves 19 de septiembre en el Centro de Arte de Alcobendas, la exposición «125 años de fotografía. Colección de la Real Sociedad Fotográfica», programada en el marco del 125 aniversario de su fundación. 

Una exposición comisariada por Oliva María Rubio con la asistencia de Enrique Sanz Ramírez y Angélica Suela de la Llave, que presenta 147 fotografías seleccionadas de entre las casi 12 000 con que cuenta los fondos de la asociación y nos muestra los diversos movimientos, estilos y técnicas que han jalonado su historia a lo largo de estos 125 años, a la vez que nos muestra los cambios sociales que se han ido produciendo durante este tiempo. 

© Margarita González (2009)

Nos cuenta Oliva María Rubio, comisaria de la exposición: “La Sociedad Fotográfica de Madrid, primera de las asociaciones españolas de fotografía, se funda en el mes de febrero de 1899, en el marco de la Sección de Fotografía del Círculo de Bellas Artes. La iniciativa vino de la mano de Manuel Suárez Espada, hombre emprendedor e integrante del grupo de amantes de la fotografía que se reunía en la tienda fotográfica de Carlos Salvi. En apenas unos meses, formaban el grupo casi setenta personas.

© Santiago Bernal

Además del presidente, Manuel Suárez Espada, la asociación contó entre sus miembros con personas de reconocido prestigio, como el médico y científico español, Premio Nobel de Medicina en 1906, Santiago Ramón y Cajal, que fue Presidente de Honor, Luis de Ocharán, destacado personaje de la industria española del cambio de siglo, o Antonio Cánovas del Castillo, sobrino del líder político conservador. El rey Alfonso XIII, que visitó algunos de los salones que organizaban, le otorgó el grado de Real en 1907.

© Sigfrido de Guzmán

Desde el principio, la Sociedad Fotográfica de Madrid comenzó a organizar salones y concursos de fotografía. Será de ellos, además de exposiciones y donaciones de los propios socios, de los que se nutre la colección. Hoy en día, la Real cuenta con casi doce mil fotografías. En 1994, de la mano de la Fundación Banesto, se catalogaron 11.378 fotografías: 3.408 positivos, 207 placas estereoscópicas en papel positivo, 446 placas negativas y 7.317 placas positivas.

En 2024, se cumplen ciento veinticinco años del inicio de aquella aventura. Esta exposición quiere mostrar la riqueza de sus fondos con una selección de fotografías representativas de los diversos movimientos, estilos y técnicas que han jalonado su historia a lo largo de los años. Hay que resaltar que, durante diversos momentos de su historia, la Real Sociedad Fotográfica contó entre sus socios con los fotógrafos más relevantes de Madrid. La generosidad de muchos de ellos permite que contemos con algunas de sus obras más emblemáticas.

© Marigrá García Rodero - 1968

Fiel reflejo de los tiempos, hay que esperar a la década de los sesenta del siglo XX para encontrar fotografías de mujeres en la colección y, a 1973, para que, por primera vez, la obra de una fotógrafa, Cristina García Rodero, aparezca en el palmarés, en la XVII edición del Salón Nacional de Fotografía. En 1993, María Teresa Gutiérrez Barranco fue elegida presidenta de la sociedad.”




martes, 10 de septiembre de 2024

"BANCO PÚBLICO" UN PROYECTO DEL ARTISTA EUGENIO MERINO QUE OCULTA UNA ESCULTURA SIMBÓLICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA


El próximo jueves 19 de septiembre se inaugura "Banco Público", un proyecto del artista Eugenio Merino en ADN Galeria, Barcelona, comisariado por la historiadora y comisaria independiente Semíramis González; cuenta con la colaboración de Víctor Fernández, periodista experto en la figura de Federico García Lorca, y la participación del actor y dramaturgo Juan Diego Botto.


“Banco Público” es una investigación sobre la ideología política de Federico García Lorca, y su instrumentalización desde el Franquismo hasta la democracia, basada en las entrevistas, manifiestos y conferencias que concedió el poeta en vida y que han sido recopiladas a lo largo de estos años por Ian Gibson, Víctor Fernández y Rafael Inglada.


El resultado se traduce en una instalación sonora a modo de memorial, conformada por un banco de cemento con la escultura de Federico García Lorca sepultada en su interior. Se trata del mismo Lorca que pudo verse en Madrid, bajo tierra y cubierto con un cristal transitable, entre marzo y mayo de este mismo año en la galería Memoria. Esta vez el monumento está enterrado y oculto en el cemento.

“Banco Público” busca visibilizar la represión ejercida sobre los miles de desaparecidos, así como poner de manifiesto la ausencia del cuerpo de Lorca y su voz, de la que no hay ningún registro.


La grabación que se escuchará en la sala, interpretada por Juan Diego Botto, está basada en una selección de escritos del poeta elegidos por Víctor Fernández a partir de los libros “Palabra de Lorca: Declaraciones y entrevistas completas”, “De viva voz: conferencias y alocuciones” y “Manifiestos, Adhesiones y Homenajes (1916-1936)”.

“Banco Oculto es un monumento oculto que nos hace pensar en el trauma colectivo de nuestra historia”, señala Merino. La escultura de Federico García Lorca representa a todos los desaparecidos en España durante la represión fascista. 


El trabajo de Eugenio Merino (Madrid, España, 1975) explora los relatos del poder político y económico y pone el foco en la ideología o la vulneración de derechos humanos. En los últimos años ha centrado su práctica en la memoria y en la huella  visible de la dictadura en la sociedad española contemporánea.

Fotos cedidas para divulgación de la exposición. 

domingo, 12 de mayo de 2024

LA RUTA DEL MANTÓN DE MANILA: UN VIAJE A TRAVÉS DE TRES CULTURAS

En la confluencia de culturas, donde Asia, Hispanoamérica y España entrelazan sus historias, se encuentra un tesoro textil que narra una saga de comercio, arte y sincretismo cultural: el mantón de Manila. Este exquisito accesorio, que fusiona la elegancia asiática con la exuberancia hispanoamericana y el alma española, es el protagonista de la fascinante exposición "La Ruta del Mantón de Manila", una colaboración entre la Casa de América y la Comunidad de Madrid, que permanecerá abierta hasta el 17 de mayo en Casa de América.


La muestra despliega más de 50 piezas, desde antiguos mantones de Manila de diversos tipos y procedencias hasta cajas ornamentadas que los resguardaban, junto con artesanías mexicanas y creaciones contemporáneas de reconocidos diseñadores de moda como Antonio Alvarado y Juan Duyos. Al frente de esta travesía cultural se encuentra la estudiosa y coleccionista Verónica Durán Castello, comisaria de la exposición, cuya pasión por estos objetos ha dado vida a esta experiencia única.

La historia del mantón de Manila se remonta a los albores del comercio transpacífico, cuando en 1565, Miguel López de Legazpi lideró una expedición que descubrió la ruta marítima conocida como el "tornaviaje", conectando el archipiélago filipino con Acapulco, en México. Así nació el Galeón de Manila, una ruta comercial que se convirtió en un puente entre continentes, transportando porcelana, jade, seda y, por supuesto, los emblemáticos mantones hacia las costas americanas. Este intercambio no solo enriqueció los mercados, sino que también cultivó un diálogo cultural único entre estas regiones distantes.

El nombre del mantón, aunque evoca la capital filipina, es un reflejo de su ruta comercial, ya que estos tesoros textiles eran manufacturados en la provincia de Cantón, en China, antes de ser transportados a través de Filipinas y México hacia España. Los bordados delicados y exquisitos que adornan estos mantones fueron aclamados por su perfección, incluso comparados con obras de arte. Benito Pérez Galdós describió: Envolverse en uno es como "vestirse con un cuadro", resaltando la maestría artesanal que los define.

Más allá de su belleza estética, la exposición "La Ruta del Mantón de Manila" invita a reflexionar sobre la interconexión de culturas y la riqueza del intercambio humano. Estos mantones no son simplemente prendas, sino testigos vivos de un pasado compartido, que continúan inspirando la artesanía y la tradición en México y España. Son símbolos de unión y hermandad, bordados con hilos de historia y cultura.

En un mundo cada vez más interconectado, donde las fronteras se desdibujan y las diferencias se celebran, el mantón de Manila emerge como un emblema de diversidad y colaboración. A través de esta exposición, nos sumergimos en un viaje a través del tiempo y el espacio, explorando las múltiples facetas de una ruta que, aunque ya no se navega, sigue tejiendo vínculos invisibles entre continentes.


viernes, 29 de marzo de 2024

GOYA. EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA

 


La Real academia de Bellas Artes de San Fernando acaba de inaugurar la exposición Goya. El despertar de la conciencia, que estará abierta hasta el 23 de junio y nos muestra la evolución del pintor en un momento muy delicado de su vida, tras perder la audición y encontrar una mirada más crítica. Dividida en cuatro ejes temáticos la exposición es un viaje de la mano del pintor, en un periodo histórico saturado de cambios y transformaciones políticas, sociales e ideológicas, germen de una nueva edad en la Historia.

La exposición Goya. El despertar de la conciencia destaca el cambio de actitud de Francisco de Goya (1746-1828) hacia el mundo a través de sus creaciones gráficas y pictóricas. La muestra tiene el valor añadido de presentar restauradas y por vez primera en la historia, la totalidad de las láminas de cobre que Goya creó y empleó para la estampación de sus grabados.

Goya, a lo largo de su dilatada vida, realizó una obra inmensa con técnicas diversas como el óleo, el fresco o el grabado en la que se aprecian concepciones y formas de pintar muy distintas. En esta exposición se pueden comprobar las diferencias que existen entre sus obras iniciales y las realizadas en su madurez, hasta el punto de que parecen de artistas distintos. Así, las obras que pinta cuando viene a la corte muestran un estilo en sintonía con las orientaciones artísticas imperantes en su tiempo, y en su período de madurez es cuando Goya muestra una actitud crítica frente a la realidad que le rodea y a las normas artísticas dominantes en la pintura. En este despertar de la conciencia el pintor se aparta de los condicionantes académicos y cambia su actitud como pintor que ya no es para él solo una profesión sino un medio de expresión de su actitud vital y crítica.


Esta exposición, que se celebra después de la organizada en Milán (Goya. La rebelión de la razón), está dedicada a destacar este aspecto de la obra y la personalidad de Goya. Además, contiene un conjunto de obras que merecen una mención especial, las planchas de cobre realizadas para las series de grabados los Caprichos, los Desastres de la guerra y los Disparates (conservadas en la Academia, en la Calcografía Nacional) restauradas recientemente.



La exposición, se estructura en cuatro secciones, El pintor, la norma y la clientela; El despertar de la conciencia; Una pintura al margen del estilo y La expresividad de la razón, y está compuesta por veintiocho pinturas, seis dibujos, ciento ochenta láminas de cobre grabadas por Goya y sus correspondientes estampas, que muestran la evolución artística del pintor, sus etapas y los temas que trató, sirviendo de medio para entender a Goya en su tiempo, el continuo intercambio entre el mundo que le rodea y su quehacer artístico. Desde los encargos y ejecuciones más convencionales, pasando por la transformación ideológica propiciada por el trato con intelectuales ilustrados, hasta el Goya más maduro y libre. En su obra se aprecia el racionalismo crítico del artista ante la sociedad, la guerra, las normas sociales y artísticas establecidas.

Las matrices calcográficas de Goya, que se exponen junto a los grabados a los que dieron origen, al verse libres del baño de acero y cromo que las recubría, podrán contemplarse tal como fueron creadas por tan insigne artista, apreciándose matices que antes quedaban ocultos por el baño metálico que las recubría.




martes, 5 de marzo de 2024

STEPHANIE COMILANG. EN BUSCA DE LA VIDA

 


El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary presentan En busca de la vida, la primera gran exposición individual de la artista filipino-canadiense Stephanie Comilang en España. Producida por TBA21 y Sharjah Art Foundation, cuenta con la colaboración de la Fundación Ecolec.  

Comilang (Toronto, 1980) define En busca de la vida como su obra más extensa y ambiciosa hasta la fecha: «Incluye multitud de historias entrecruzadas, líneas temporales y personajes, tanto humanos como no humanos, que narran distintas experiencias migratorias y las conexiones entre ellas». Se trata de una instalación audiovisual de gran formato en la que, a través de dos pantallas enfrentadas, la artista nos sumerge en una aventura visual y propone una reflexión profunda sobre la historia, la identidad y la conexión entre las distintas formas de vida en nuestro planeta. Las dos proyecciones forman una película que presenta el alcance del tráfico mundial de mercancías a través del mar en la actualidad, así como el papel que desempeñan los marineros filipinos. «Incluye multitud de historias entrecruzadas, líneas temporales y personajes, tanto humanos como no humanos, que narran distintas experiencias migratorias y las conexiones inherentes a ellas

En busca de la vida es una aventura visual y una reflexión profunda sobre la historia, la identidad y la conexión entre las distintas formas de vida en nuestro planeta. Comilang ensaya en su obra una relectura de la naturaleza, contextualizada en la explotación colonial, y también de los ritos, posibilitadores de un nuevo comienzo más allá de la crítica, capaces de iniciar nuevos procesos y comportamientos que afecten positivamente al planeta y las especies.

Comisariada por Chus Martínez, la muestra pone el foco en la migración y en la interconexión entre las fuerzas coloniales y poscoloniales con los movimientos humanos y de otras especies animales, como las mariposas monarca, capaces de recorrer miles de kilómetros y cuyas larvas depositadas en el camino continúan éste cuando la madre muere. 

Junto a la película, una serie de piezas textiles realizadas en fibra de piña inundan la sala con formas del mundo natural, como las mariposas monarca o la flor de la patata, el café, la vainilla y otras especies importadas por los españoles. Los bordados recuerdan a los de los mantones de Manila, aludiendo al pasado colonial español, y el material empleado por la artista, la fibra de piña, es precisamente un tejido tradicional filipino que se empezó a producir en el archipiélago tras la introducción de esta fruta por los españoles.

Stephanie Comilang es una artista y cineasta filipino-canadiense que trabaja en Toronto y Berlín. Su obra se centra en el concepto de hogar y a menudo aborda las ideas de diáspora y migración.

La instalación podrá visitarse desde el 5 de marzo hasta el 26 de mayo de 2024. 


domingo, 25 de febrero de 2024

LAS ILUSTRADORAS EN EL JARDÍN BOTÁNICO, ENTRE LA BELLEZA Y LA CIENCIA


El Real Jardín Botánico-CSIC y el Grupo de Investigación Arte, Tecnología, Imagen y Conservación del Patrimonio Cultural de la Facultad de Bellas Artes de la UCM presentan esta muestra que tiene como objetivo reconocer el trabajo de las pioneras en la ilustración botánica y presentar el de las ilustradoras contemporáneas. La exposición se puede visitar en el Pabellón Villanueva del RJB-CSIC hasta el 18 de mayo.


La botánica como ciencia fue considerada en sus inicios un trabajo de hombres, mientras que el de las mujeres era impedido, en algunos casos perseguido y, como mínimo, pasaba inadvertido o era ignorado. Vinculada a ella, a lo largo de la historia y durante siglos, la ilustración botánica femenina ha permanecido igualmente en un segundo plano, cuando no en un completo anonimato porque hasta avanzado el siglo XVIII el papel que a la mujer se le daba en cualquier faceta relacionada con la botánica se limitaba al cuidado de las plantas.

La exposición Ellas Ilustran Botánica,  persigue no sólo acabar con ese ‘olvido’ de la ilustración botánica femenina, sino recuperar la memoria de sus precursoras que abrieron camino con sus lápices y pinceles a las artistas actuales.



El artista Edgar Degas acuñó la frase «el arte no es lo que ves, sino lo que haces ver a los demás» y así, esta exposición, en palabras de la directora del RJB-CSIC, María-Paz Martín, “busca hacer ver y enseñar el trabajo de mujeres ilustradoras científicas botánicas desde el siglo XVII hasta la actualidad, desvelando la siempre enriquecedora relación entre arte, ciencia y género. La forma en la que entendemos la naturaleza está mediada por la imagen y modelada de una forma sutil, creativa y rigurosa por mujeres. Justo lo que da a conocer esta muestra, trascendencia científica y sensibilidad artística”, felicitando a las numerosas personas que han hecho posible esta exposición.



Junto a Toya Legido, las también profesoras Lucía Moreno Diz, Ana J. Revuelta y Mónica Gener, como curadoras de Ellas Ilustran Botánica, coinciden en poner el denominador común de las obras de esta exposición “en en su valor estético y en la sensibilidad artística con la que las mujeres han realizado herbarios, mostrándonos cómo la ciencia puede ser arte y el arte ciencia. Pero además nos enseña, a través de sus interesantes biografías, cómo al realizar este tipo de trabajos, ellas rompieron con los moldes sociales de la época y fueron trazando los caminos de la igualdad”.

Un libro con el mismo título que la exposición, realizado por editorial CSIC, difunde los contenidos y el diseño de la muestra. 



La exposición está dividida en tres apartados o salas, de las cuales en la Sala Norte se presenta la historia de la ilustración científica a través de las obras originales, las reproducciones de ilustraciones, los libros históricos, los modelos didácticos y las biografías de las autoras. 


En la Sala Sur se revela cómo, a partir del siglo XX, la iconografía botánica se amplía gracias al uso de técnicas y herramientas como la fotografía, el microscopio, los rayos X o el escáner, destacando la labor de muchas mujeres que fueron pioneras en el manejo y desarrollo de estos métodos científicos de captación de la imagen como Jeannette Klute, pionera en la investigación técnicas de fotografía en color, la aplicación de los rayos X en la obra de Dornith Doherty, o el uso del microscopio electrónico de barrido en el caso de Claudia Fährenkemper.




Y en la Cátedra Cavanillas se muestra una selección de dos centenares de obras de la convocatoria abierta de ilustradoras científicas botánicas contemporáneas. ‘Green Open Gallery’ presenta la excelencia de la ilustración botánica contemporánea realizada por mujeres artistas. Mujeres del siglo XXI que se han profesionalizado como ilustradoras botánicas después de formarse en facultades de arte o de biología, pasando a trabajar documentando especímenes con fines científicos, artísticos y didácticos. Su innegable talento y gran voluntad han logrado mostrar de manera precisa y con gran belleza la morfología de las plantas.


Las autoras cuyo trabajo se presenta en la exposición han sido seleccionadas atendiendo a varios criterios, destacando el carácter pionero de sus aportaciones en la investigación científica en relación con la botánica y su representación. 


Las curadoras de la muestra han querido expresar la inmensa capacidad creadora de estas artistas puesta al servicio del manejo de las distintas técnicas gráficas, lenguajes y estilos; y cómo han llegado, a través de su trabajo y valentía, a convertirse en referentes femeninos que han perdurado a lo largo de la historia.

martes, 20 de febrero de 2024

CAIXAFORUM MADRID ACOGE LA MUESTRA ARTE Y NATURALEZA. UN SIGLO DE BIOMORFISMO

 


La Fundación La Caixa vuelve a aliarse como ya hiciera anteriormente al menos en dos ocasiones, con el Centre Pompidou para exponer la muestra Arte y Naturaleza. Un siglo de Biomorfismo. 

La exposición, que se estrenó internacionalmente en CaixaForum Barcelona,  propone un recorrido por el arte del siglo XX e inicios del XXI a través de un fructífero diálogo entre distintos lenguajes creativos en torno al arte y a la naturaleza. En esta época, en la que, bajo el yugo de múltiples crisis —climática, ecológica y territorial—, la naturaleza, tal y como la conocemos, está en peligro de desaparecer y vuelve a ocupar con fuerza los debates de la actualidad, se impone la necesidad de reconsiderar nuestros vínculos con el mundo que nos rodea y del cual dependemos. También supone una ocasión propicia para reconsiderar su lugar en la creación moderna. 


Arte y Naturaleza. Un siglo de Biomorfismo, nos brinda una oportunidad extraordinaria de reflexionar sobre pasado y presente de la relación entre el arte y la naturaleza, también entre la cultura y la ciencia, a través de la colección del Centre Pompidou. La exposición presenta una selección magnífica de obras del siglo XX en todas sus disciplinas: pintura, fotografía, escultura y diseño en la que se incluyen obras  de algunos de los grandes nombres del mundo artístico, tales como, Dalí, Raoul Hausmann, Kndisky, Miró, Le Corbusier, Paul Klee, Alvar Aalto, etc. Así como la presencia de artistas de la últimas décadas que han aportado nuevos puntos de vista, Pamela Rosenkranz o Neri Oxman. 


La muestra reúne alrededor de ochenta piezas distribuidas en cuatro apartados: metamorfosis, mimetismo, creación y amenaza, es decir, la atracción por las formas híbridas, la naturaleza como modelo, la creación con elementos naturales y el peligro de un cambio irreversible que termine con la belleza y la diversidad de la vida. 

Aunque es a mediados del siglo XIX cuando se empieza a vincular la naturaleza y el arte, el surgimiento de la abstracción, en la década de 1910, modifica dicho  vínculo al poner sus lienzos a la altura de los seres vivos, desafiando así el principio del modelo que imitar. Aunque los artistas de la épocas siguen inspirándose en el mundo orgánico, ya no se contentan con reproducir la apariencia exterior, sino que tratan de imitar sus principios creadores. Ya en 1960 numerosos movimientos artísticos, como reacción a la sociedad industrial y consumista,  emplean la naturaleza como materia misma de la creación, trabajando a partir de elementos procedentes de la naturaleza, que mantienen en su estado primigenio y natural. 

Esa búsqueda de afinidades con la naturaleza se lleva a cabo también en la creación contemporánea. La presentación de la muestra se ha realizado de tal forma que renuncia a la categorización didáctica o a la cronología, los visitantes se adentrarán en el universo de la naturaleza, que, en la era digital, parece ser la última muestra de pureza y verdad.

La muestra podrá visitarse del el 19 de febrero al 9 de junio de 2024 y cuenta con un catálogo editado conjuntamente entre la Fundación La Caixa y el Centre Pompidou. Así mismo se realizarán múltiples actividades relacionadas con la misma que incluyen talleres, visitas guiadas, tertulias y actividades para público escolar.